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jueves, 8 de noviembre de 2018

Vídeos musicales para cofrades: "Please please please Let me, let me, let me Let me get what I want" (The Smiths)


 Temazo de los Smiths para esta magistral escena de conversión del Dimas de Cecil B. Demille. 

 "No he tenido un sueño en mucho tiempo.
 Mira la vida que he llevado... 
¿Puede un buen hombre volverse malo? 
 Así que por una vez en mi vida 
 Por favor, por favor, por favor...
déjame alcanzar lo que yo quiero. 
 El Señor sabe que esta sería la primera vez."



     Fot. Sevilla-eterna.com (M. Rivilla)

viernes, 7 de febrero de 2014

Gesta, el mal ladrón, el malaje. ¿Quién te puso la pierna encima para que no levantaras cabeza?


Crucifixión de Gaudencio Ferrari.

Que Gesta tuvo malaje  es algo que ya intuíamos.

"... muy creativa la palabra, aunque puede venir de mal y -aje (1ª acepción), pero más adecuada a la forma popular es la de mal ángel. Conocido por el pueblo es que el mal ángel es el "demoniet", que puede cabrear a uno afectando a quienes le rodean"  
(De un debate en un foro de internet sobre la palabra malaje)

Gesta llevaba consigo el malaje en to lo arto, hasta el final de sus días, como vemos en esta grandiosa obra de Ferrari en la que un demonio o diablo somete a Gesta, pisándolo de forma brutal para que no levantase cabeza. Los nombres de Dimas y Gesta son míticos porque provienen de los evangelios apócrifos, ya que los evangelios canónicos sólo nos hablaron de dos ladrones, uno bueno y otro malo, sin mencionar sus nombres. 

Al bueno de Dimas lo inspiraron los ángeles, pero en cambio, a Gesta lo rodearon negros consejeros. Sobre Gesta, algunos evangelios apócrifos, cuentan auténticas barbaridades y lo tachan de ladrón y sádico asesino. Pero, a veces, a los autores de estas historias apócrifas se les iba la imaginación y la fantasía, y puede que convirtieran su leyenda en una especie de pulp fiction de la época.



("Declaración de José de Arimatea." Evangelio apócrifo de la Pasión y Resurrección. "Todos los Evangelios". Antonio Piñero. Ed. Edaf)


Que Gesta sería malo es muy probable. Sabemos que increpó al Señor desde su cruz intentando salir desesperado de aquella última encerrona, cosa que era casi imposible. Encerrona de la que, por cierto, ya había salido antes su afortunado colega Barrabás, que parecía tener todas las papeletas de sitio sacadas para formar parte de la terna aquella tarde en el Gólgota, pero que (para su propia sorpresa) fue liberado... pese a las ganas que le tenían los romanos.
La ejecución, cómo no, corrió a cargo de los propios romanos que eran grandes maestros en el arte de Gesta. Es decir, expertos en la matanza y en el robo, arte que practicaban de forma sistemática contra los distintos pueblos que sometían bajo su Imperio.Como los retrató Demetrius, el esclavo de La Túnica Sagrada: "¡Os llamáis los amos del mundo, y sois ladrones, asesinos, fieras de la selva! ¡Malditos seáis y maldito sea vuestro Imperio!" 


Aquí abajo vemos algunas otras pinturas en las que también se observa un angelito negro (su malaje particular) sobre Gesta. En esta primera, parece que el demonio porta a un cuerpo desnudo consigo (podría tratarse del alma misma de Gesta, aunque parecen formas femeninas, bien podría tratarse de Eva o de alguna diosa pagana símbolo del pecado).





Y aquí, Gesta quizá presta demasiada atención a lo que le susurra su mal ángel.




("Declaración de José de Arimatea." Evangelio apócrifo de la Pasión y Resurrección. "Todos los Evangelios". Antonio Piñero. Ed. Edaf)



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"Muchas veces me da por pensar que alguien de buen corazón organizó una cuadrilla de gente buena, y tuvo la idea de bajar a Dimas de su cruz, de la misma forma suave que los Santos Varones bajaron a Jesús de la suya...para que las aves de rapiña no profanaran su carne...Y qué hermoso pensar también, que esta caritativa cuadrilla de buenas personas bajasen de igual forma el cuerpo del desdichado Gesta, poniéndole a su cuerpo muerto el cariño que acaso nunca tuvo en vida. Y que en la tiniebla de esa triste tarde de las tres cruces, se escuchara una voz seria y ronca que dijera:

"¡Atento a lo que se manda!

¡Los dos ladrones por parejo a tierra, eh...!
¡Y no los quiero ve bajá!
¡Vamo a echarle una mijita de casta, corazón!
¡Duro con ello...valiente!... ¡Duro con ello...valiente!..." (ISPSS, X)




PD: a Gesta siempre le quito la "s", a San Dimas nunca.






Texto publicado en Pasión en Sevilla el 23 de Mayo de 2011


jueves, 10 de enero de 2013

"Toas las mares pasan pena y amargura..." La madre de Gesta (Rey de Reyes, 1927)


"Toas las mares pasan pena y amargura,
pero la tuya es la más grande y la mayó..." (Saeta popular)

Así dice la saeta que, entre otros grandes saeteros, cantaron El Niño Gloria o Manolo Caracol. Cada uno a su genial estilo y con diferentes versiones en el resto de la letra.
Y si toas las mares pasan pena y amargura contemplad esta apócrifa escena que Cecil B. Demille y su guionista Jeannie McPherson incluyeron en la película Rey de Reyes (1927).


¡Qué calidad humana no tendrían Cecil B. Demille y Jeannie McPherson para otorgarle una madre al pie de su cruz al desdichado Gesta! No fue al bueno de Dimas (que acaso sólo habría robado por necesidad) al que se la pusieron, no, porque a él le pusieron un perro fiel hasta la muerte. En cambio quisieron mostrar al malvado Gesta como un hijo, y quizá tomaron el personaje de la madre de Gesta de algún referente apócrifo o legendario o quizá fueron ellos mismos los que crearon esta verdadera muestra de literatura pasionista. Y la grandeza de Cecil radicó en otorgarle una madre a Gesta, una madre como todas (como toítas las mares...), llena de pena y amargura, sufriendo por la muerte de su hijo. Un hijo que en su difícil vida ya la habría colmado de sufrimientos y desengaños, pero a quien con un infinito amor de madre seguía queriendo, como si aquel hombre que iba a morir sin esperanza fuese aún el inocente niño al que cuidó y llenó de ternura hacía ya muchos años. Pienso que Cecil quiso darle otra oportunidad de redención a Gesta, y que lo intentó a través de la figura de su madre, dándonos a entender que tampoco pudo lograr esta redención ni de su propia madre que intentaba consolarlo en sus últimos instantes de vida. Pero no encontró en Gesta ningún resquicio para su salvación mediante el amor porque Gesta desprecia hasta a su madre en su desesperación.
Sé que "Rey de Reyes" está repleta de escenas de esta grandeza que serían para ser analizadas movimiento a movimiento, gesto a gesto, y nunca terminaríamos de reconocer la genialidad que hay en esta increible película. Pero esta apócrifa escena de Calvario, con la madre de Gesta abrazada a la Virgen María que la comprende y consuela, es de mis favoritas.
Suena rotunda en el aire la saeta del Niño Gloria y su letra es bien cierta: "Toas las mares pasan pena y amargura...", hasta la mare de Gesta.

jueves, 1 de octubre de 2009

Imág. secundarias de la Pasión según Sevilla.(X)


fotografía Exaltado_1988


X. DIMAS Y GESTA..."LOS DE LOS CABALLOS" (¡Los dos ladrones por parejo a tierra, eh...!)


Quién les iba a decir a Dimas y Gesta que sus muertes serían recordadas por los siglos de los siglos. Muertes como las de Dimas y Gesta había en Jerusalem cada cuarto de hora. Y el día que cambiaban la hora y atrasaban los relojes, cuatro más...

Nos enseñaron los evangelios que Jesús fue clavado en la Cruz junto a dos ladrones, Dimas y Gesta, cuyos bisílabos y míticos nombres evocan el momento último del Gólgota. La tradición nos dice que un ladrón era bueno y el otro ladrón era malo.


Dimas se mostró comprensivo con Jesús, e intuyó que aquel hombre bueno que moría junto a él era el Hijo de Dios. Jesús al ver la fe y confianza de Dimas, le prometió personalmente, justo antes de expirar, un lugar junto a él en el Reino de los Cielos... Y fue Dimas el primer hombre que gozó de ese eterno premio...Casi na la cosa.

A Gesta, todo eso no le importaba, solo le importaba la terrible muerte que no tardaría en llegarle. Gesta fue un hombre desgraciado hasta el final (me imagino su difícil vida y su inclinación por lo ajeno), cuando perdió una oportunidad de oro para salvarse.
Si os fijáis, en los dos pasos que lo sacan crucificado (en los pasos de misterio de La Carretería y de Montserrat), Gesta nunca mira ar Señó, antes se pone a mirar a María Magdalena de forma agria y descará.

Pero a mí los dos ladrones que más me gustan no están crucificados, ni estirados cruelmente sus cuerpos, ni en poses deformadas en las que se vean retorcidas sus piernas y brazos, que apena mucho, y hasta duele de tan solo mirarlos. Mis dos ladrones preferidos son los de la Cofradía de Los Caballos, que esperan su turno en la tarde para ser ejecutados junto ar Señó de la Exaltación.

¡Es que están muy bien hechos...! Tienen cierto aire etéreo, como si se evadieran del momento tan fatídico que les espera; Dimas quiere mirar para otro lado, y Gesta (que tiene cara de pará mucho ener Tremendo y ener Rinconcillo) mira casi de reojo la elevación de la Cruz, el momento en el que Jesús redime a todos los hombres.
El maestro imaginero que los talló, los llenó de humanidad a ambos, no hizo a Gesta especialmente feo, ni se cebó con él (aunque por supuesto le dobló un poquito la nariz, pero sin llegar al extremo de los sayones), pensaría que ya tenía suficiente el hombre con haber perdido aquella tarde su lugar en la Gloria. Talló a dos hombres que esperan la muerte, pero no los llenó de miedo e incertidumbre, al contrario, los quiso evadir de aquel instante, y los representó tranquilos, con sus cuerpos relajados, como si entendiera que Dimas y Gesta fuesen personajes circunstanciales en aquel grandioso suceso, y que habrían de ser por siempre bien recordados, y que no merecían por ello ningún maltrato.

Siempre que veo el paso de Cristo de Los Caballos contemplo al Buen y al Mal ladrón, ausentes y serenos. Uno con su paño de inocencia y otro con su paño de malicia, tapando sus vergüenzas, y sujetos ambos por cuerdas a la manera del de Jesús.
Reparad un momento en estos dos personajes, que pasaron del anonimato a la universalidad, testificando de esta forma, popular y sencilla, la autenticidad de los hechos narrados.

Muchas veces me da por pensar que alguien de buen corazón organizó una cuadrilla de gente buena, y tuvo la idea de bajar a Dimas de su cruz, de la misma forma suave que los Santos Varones bajaron a Jesús de la suya...para que las aves de rapiña no profanaran su carne...Y qué hermoso pensar también, que esta caritativa cuadrilla de buenas personas bajasen de igual forma el cuerpo del desdichado Gesta, poniéndole a su cuerpo muerto el cariño que acaso nunca tuvo en vida.

Y que en la tiniebla de esa triste tarde de las tres cruces, se escuchara una voz seria y ronca que dijera:

"¡Atento a lo que se manda!

¡Los dos ladrones por parejo a tierra, eh...!
¡Y no los quiero ve bajá!
¡Vamo a echarle una mijita de casta, corazón!
¡Duro con ello...valiente!... ¡Duro con ello...valiente!"


(Texto publicado en la web cofradespasionensevilla el 22 de Abril de 2009)



Apostilla cinematográfica: En la grandiosa película "Rey de Reyes" (Cecil B. Demille 1927), Cecil y su guionista Jeannie MacPherson le otorgan una madre al desdichado Gesta al pie de su cruz. ¡Qué calidad humana no tendrían!